Un lugar para vomitar

Necesitaba un espacio donde poder vomitar de vez en cuando. Siempre es preferible hacerlo fuera a tragarse día a día el vómito que nos producen algunos hechos y actitudes que nos dan de lleno en la cara, sin que podamos esquivarlos o pararlos en seco. Ya quisiera poder hacer ésto último; sin embargo, siempre hay alguien que no tendría escrúpulos en llevarse la mano por delante y todo lo que encontrase a su paso. En fin, así son las cosas en este mundo que nos venden como único posible, en el que el mensaje subliminal que recibimos continuamente es: “intenta entretener tu vida con lo que te permitimos y déjamos a nosotros, que somos más listos y poderosos, pensar y hacer por tí”. Y además, esperan que te sientas agradecido por ello. No faltaba más. Unicamente pretenden hacerte un favor. No vayas a ser un desagradecido, porque esa actitud es socialmente incorrecta y en este mundo globalizado no hay cabida para ese tipo de seres que pretenden andar pisoteando lo sembrado.
Vaya, acabo de comprobar que no es tan difícil vomitar. Aquí os dejo mi primer vómito.

Antonio Miguel Abellán

Author: info

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*