El libro, un excelente amigo que nos acompaña siempre que lo deseemos

libros-cabecera

Hablar de un libro como de ese amigo que nos enseña y que ni nos cuestiona ni exige nada a cambio puede parecer un tópico. Es cierto. Pero no está de más volver a recordar la simbiosis que se crea entre el lector y ese objeto hecho de papel y tinta llamado libro, sobre todo en unos tiempos donde la lectura ocupa muchas veces un lugar tan secundario. No podemos culpar a las nuevas tecnologías, que bien utilizadas tienen un hueco social importante, sino a esa facilidad que tienen muchos de dejarse adormecer y atrapar por la comodidad.

Nunca ha sido tan fácil como ahora hacerse con un libro de cualquier temática o materia ni adquirirlo a un precio, a pesar de lo que algunos piensan, tan razonable si lo comparamos con otros productos. En estos tiempos, las librerías pueden facilitarnos el libro de cualquier autor que solicitemos, tanto en papel como en versión ebook. Es un fenómeno muy positivo para la lectura que se ha producido en los últimos años gracias a las enormes posibilidades que nos ofrece internet. Solo tenemos que elegir la obra, abonarla y recibirla en solo unos días en nuestra propia casa. Realmente se trata de un pequeño lujo para el lector que debería fomentar la adquisición de libros.

Igual que una casa es el reflejo de quien la habita, un libro es a su vez reflejo de quien lo lee. Ya sabemos que siempre se suelen elegir las preferencias lectoras en función de la personalidad de cada cual. Se trata de algo inevitable y lógico. Cada persona tiene una manera particular de ver la vida, el mundo y, por supuesto, de elegir lo que lee. Por ejemplo, los libros que tengo en mi cabecera dicen mucho de mí de manera natural. Dime qué lees y te diré quién eres, podría decirse. Esa curiosidad se llega a aplicar como pequeña trampa incluso en las entrevistas a personajes relevantes de la política o de la sociedad cuando se le suele preguntar por su libro de cabecera en esos momentos. No es una pregunta baladí, es algo que va a determinar al menos una parte del concepto que tendremos en adelante sobre esa persona. Y es inevitable que así ocurra, debido a que el ejemplar que se tenga en la mesilla de noche habla mucho de quien es cada cual. Por ello, mejoremos nuestra imagen ante los demás y, sobre todo, ante nosotros mismos a través de los libros.

Author: Syde

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*